martes, 30 de marzo de 2010

SON GENTE DE PTM

domingo, 21 de marzo de 2010

CARICATURA

EN UNA ESQUINA DE MI MENTE


Pureza del mal,Paraíso del dolor,Éxtasis de soledad,Agonía y desolación,Locura en los ojos.Mundo en blanco, encerrado en la suavidad de mis brazos encadenados a la nada 25 horas al día.No puedo dormir,No puedo cerrar mis ojosMis párpados están en mis manos.De pie junto a la luz miro al cielo y mis ojos me arden, sin saber cómo, ya estoy aquí… en la misma esquina de siempre, sin saber cómo.IgnoranciaDulzura artificialMarioneta sin amoNoche tras nocheDía tras día¿Es ayer?, ¿Es hoy?, quizás es mañana…Quizás es “nunca”… no puedo estar seguro de nada.

COQUETEANDO CON EL SUICIDIO


Dopado en mi ciego silencio me encierro (sangre y metal fuera de mí) y ya nadie escucha cómo el dolor me consume. A mi vida le prohíbo respirar de mis ojos, Ni idea del tiempo pero sé que esta cerca, siento el maloliente aroma de la oscuridad.¿Sabes del rencor que siento por mí mismo?Hoy dormiré en los labios de la muerte.Es humano estar muerto.

LEJANA MADRUGADA


Cierro los ojos en una noche tan clara, como la sonrisa en tu piel, y recupero imaginariamente tus labios de alcohol que me besaron aquella lejana madrugada en aquel lugar donde nos hacemos tan pequeños como la arena en nuestros pies, abrigados sólo por estrellas y nuestros ebrios corazones que respiraban de la brisa azul que se estrella en el marrón de una casa sin techo que nos cubre de la lluvia que nunca existió, aunque prefiero imaginar que llovió, así, completo el cuadro está: Tú, el mar, la luna, las estrellas, la lluvia y aquella lejana madrugada… en ese orden de importancia.Abro los ojos en esta noche clara y oscura, y recuerdo con más nitidez nuestros pasos en la oscuridad de las olas. Mis pasos tartamudos de tanta indecisión, tus pasos descalzos, al fin y al cabo nuestros pasos que no dejan espacio entre tu y yo, ya no hay donde correr, no hay donde esconder más mis emociones en aquella lejana madrugada, donde solo se escuchan los murmullos de las olas y se siente a lo lejos una que otra luz que viaja bajo aquel cielo de diciembre.En aquella lejana madrugada cerré los ojos para besarte, y cierro mis ojos en este momento, así, nada distraerá los recuerdos de aquel primer beso que dibujé en tu negra cabellera impregnado del aroma de aquel mar que aún está ahí, pero que ya no es el mismo.Aún así, en aquella madrugada, juego con mis manos en la arena tratando de encontrar tus manos ocultas bajo la gracia de tus labios que se posan en el mar en que se convirtieron mis labios de tanto respirar de tu aliento que endulza el aire tan salado que nos rodeaba y que conservo en las huellas que el mar no pudo borrar.Sentados en el frío y en la oscuridad de la arena, el mar no nos alcanza, más el tiempo tan cruel y mezquino nos lleva la delantera y nos despierta con un golpe sobre las venas azules de nuestros recuerdos; es hora de partir, es hora de dormir, es momento de despertar y sólo soñar con el ayer de aquella lejana madrugada de aquel diciembre, en aquel mar, con aquellas estrellas, con aquella lluvia, con aquella luna, bajo aquel cielo, y con aquel comienzo de aquella historia de chiquillos enamorados.Gracias por hacerme saber que tienes el más hermoso recuerdo de aquel instante entre Tú y yo.

JUGUETE


Un hombre tiene pesadillas con sus recuerdos, un niño necesita su silencio más que nunca, un hombre que se obligó a no recordar, un niño al que obligaron a guardar silencio. Manos hirientes tocan la piel en la oscuridad y en la clandestinidad se oculta una voz que carcome los oídos y la inocencia escrita en libros viejos por perros cazadores que aguardan a su presa en un jardín alfombrado con hojas secas y rojas en el otoño más inseguro y cruel de aquel año que nunca debió existir.Algunos juguetes no son divertidos, y menos cuando uno es el juguete de alguien que te miente susurrando con su boca de miedo en la espalda de tiernos sueños y recorre como escarlata transfusión sobre la desnuda piel, quebrando pureza y fragilidad, destruidas por quien creía iba a velar los sueños.Los gritos no gritan, lloran, pero su mano sucia no deja nada al azar, se llena de perverso excremento inmoral, aprieta contra sus fuerzas opacando recuerdos infantiles y miradas sensibles… se quiebran los gritos bajo una almohada para que nadie más señale con su ignorancia y robe los pocos recuerdos que aún se preservan de aquellos juegos infantiles.La muerte sobre la cama en un cuarto que a duras penas respira a través de aquel llanto… sigue siendo de día, todavía hay sol, no se quien carajo es. Crepúsculo que intoxica el aroma tan dulce llenando de temor la desconcertada existencia, con solo respirar cerca de nada.Vestido y desnudo, recuerdos en fotografías tatuadas, se siente el dolor de las agujas impregnadas en los recuerdos colocados en la parte trasera de una mente para no verlas de frente, y menos sentirlas… las mentiras abrazadas al insomnio.SilencioMiedoSilencioDescubro los recuerdos que nunca quise, y de alguna manera me obligué a olvidar, hicieron de mí la triste melancolía del silencio que durante el día habla de las noches de soledad y el miedo a las caricias ajenas que gritan que yo tuve la culpa… y yo… y yo…Silencio y más silencio… sólo mi silencio entenderá.
Una máscara no cubre el dolor solo lo hace más fuerte.
“¡¡¡Mierda!!!”

UN DOMINGO HECHO DE LA NOSTALGIA



Rodeado de tantas personas trato de encontrar un lugar donde sentirme más cómodo en esta gran habitación de voces y movimientos desconocidos con sonrisas llenas de curiosidad de las que me nutro sin saber realmente si las quiero en un día tan gris y de objetos que vuelan al compás de música invisible.Volteo mis ojos sin mover mis piernas sentado sobre la incertidumbre me alimento de vida que ya está muerta sintiendo el ácido bocado que se derrite en mi cerebro para llorar sin motivo, sigo volteando mis ojos para evitar no ver lo que no quiero escuchar lo que no se dice de mí; la música ya no es tan invisible, la siento en mis ojos pero no disfruto estar rodeado de tanto espacio que crece en un tiempo que no tengo para detenerme a reír.Sorbo tras sorbo mi mente en blanco no sabe lo que hay fuera de esas paredes y me doy cuenta de mi inconsciencia al hablar al mismo tiempo que los demás, tratando de ocultar lo que realmente quisiera exhumar y realizar la autopsia de mi vida tan distante y lejana como aquella madrugada de estrellas.No puedo verla, maldita sea no puedo, pero sé que la noche ya esta encima de nosotros, y en medio de esto apareces tú, lejana madrugada, de cabellos extensos como las olas del mar sonriendo como la luna en viernes tan ausente que parece que nada te incomoda hoy, escucho tu nombre y no puedo llamarte como antes, pero estas aquí tan cerca y tan lejos, y me miras tratando de convencerme para contar aquella vieja historia de chiquillos enamorados.Pero hoy es otro espacio y tiempo, tu y yo lo sabemos, entonces busco una excusa en la noche y huir sin contar nada que me convierta en lo que ya no soy más, me pongo mi máscara y me alejo por aquellas calles que antes nos escondían, y que hoy son tan mudas que se olvidaron de aquella historia de chiquillos enamorados, más no de la nostalgia.Gracias por haber sido mi apoyo de regreso a casa en aquella vieja historia de chiquillos enamorados…